Icoder pide a Municipalidad de Puntarenas devolver 200 millones

El Instituto Costarricense del Deporte y Recreación (ICODER) intimó a la Municipalidad de Puntarenas, para que devuelva 200 millones de colones tranferidos por dicha institución al ayuntamiento, con la finalidad de realizar mejoras en las graderías del estadio municipal Miguel «Lito» Pérez.
Lo anterior, se dio a conocer luego de la consulta realizada por el diputado Walter Muñoz el pasado jueves 18 de febrero de 2021.
Según Marcela Centeno Leal, Jefe del Departamento de Gestión de Instalaciones del ICODER, en apego a criterio técnico emitido por la Unidad de Obras de dicha Institución (oficio ICODER-DGI-DO-060-02-2020), en el 2015, la municipalidad recibe un estudio realizado por el ingeniero estructural Álvaro Poveda respecto del estado del Estadio Lito Pérez.
«Entre el ICODER y la Municipalidad de Puntarenas, en el 2016 se celebra el convenio 365-10-2016, este convenio tiene como propósito realizar mejoras al Estadio Lito Pérez, entre ellas el reforzamiento estructural de la gradería sur, el monto de la transferencia fue de ₡200.000.000.00 (doscientos millones de colones).»
Irregularidades en la tramitación.
A continuación, citamos el informe de ICODER de forma integra, debido a que este dilucida de forma clara el estado de la situación:
«Durante el 2017 la municipalidad no logra ejecutar los recursos que le fueron asignados por el ICODER.
En julio del 2017, luego de cancelar ₡8.9 millones y un adicional de ₡2.1 millones por estudios de suelos, la municipalidad recibe los planos constructivos de reacondicionamiento estructural de la totalidad del Estadio Lito Pérez, en agosto la municipalidad recibe los planos y se envían a trámite al CFIA.
Un año después en junio del 2018, la municipalidad recibe los planos visados. Aparentemente durante el 2017 la municipalidad intenta contratar las obras de remodelación estructural del estadio sin contar con planos visados.
En junio del 2018 la municipalidad recibe las ofertas de la remodelación estructural del concurso promovido por segunda vez con los planos sin visar.
Cabe indicar que la contratación se promueve sin contar con un presupuesto de las obras.
Se firma contrato de obra el día 30 de noviembre de 2018.
Mismo que se refrenda el 12 de diciembre de 2018.
La “Bill of Landing”, (guía de carga) está fechada con ingreso al país el 05 de febrero 2019. Esto hace suponer que los pilotes fueron adquiridos por la empresa constructora sin contar con el debido refrendo del contrato.
La empresa constructora inscribió su responsabilidad civil dos meses después de haber iniciado las obras, cuando éstas ya habían sido suspendidas y aproximadamente 5 meses después de haber resultado adjudicada.
El Concejo Municipal autoriza al alcalde a emplear el superávit de los 200 millones aportados por el ICODER, sin haber tramitado la respectiva adenda y sin haber solicitado permiso al ICODER.
Se desconoce si la municipalidad presentó ante la Contraloría General de la República el nuevo presupuesto ordinario o extraordinario para utilizar los recursos en el 2019″.
Entre otras cosas el informe señala que :
«Los intereses generados por los 200 millones de colones indicados por la municipalidad en la cuenta corriente del Banco de Costa Rica resultan absurdos.
La empresa contratada subcontrató a otra empresa para colocar los pilotes si haber indicado esto en su oferta (listado de subcontratos).
La auditoría interna de la municipalidad de Puntarenas recomienda la apertura de acciones administrativas desde noviembre del 2019 y a noviembre del 2020 la municipalidad no había tomado acciones.
La municipalidad mediante resolución administrativa realizó 3 pagos a la empresa constructora, sin que se hayan esclarecido las investigaciones, incluso realizó un pago “para mantener el equilibrio económico” sin que se tenga claro si esto procede o no.
El monto de visado de las obras por todo el estadio (planos completos) fue por ₡163 millones. Sin embargo, la municipalidad contrató las obras parciales (gradería sur) en ₡179.5 millones.
No existen, o al menos no se suministraron copias de la bitácora de la obra.
No existen o al menos no fueron suministrados los avances de obra ni los informes de fiscalización durante los casi 2 meses que se estuvo ejecutando el proyecto.
La empresa diseñadora corrige los planos constructivos aparentemente aduciendo imprevisibilidad sobre un estudio de suelos que le fue contratado como adicional al contrato inicial de diseño en el 2018, por un monto de ₡2.1 millones.
La estimación de las “nuevas obras¨ la realiza la empresa adjudicataria. Y esta estimación fue entregada a la municipalidad 2 meses antes de que la municipalidad recibiera los planos corregidos.
El proyecto no cuenta con un presupuesto detallado.
Es la empresa constructora y no la inspección (fiscalización) la que toma la decisión de suspender las obras.
La municipalidad pretendía que el ICODER le asignara ₡200 millones adicionales.
La liquidación y el proyecto en su totalidad ha sido técnicamente rechazado por el departamento de obras del ICODER.
Pese a los esfuerzos y reuniones celebradas con la municipalidad no se observa ninguna propuesta formal y escrita como plan remedial a las obras, la inversión ni la conclusión del proyecto.